Juan José MillánEvaluación · Dificultades de aprendizaje · Altas capacidades
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Neuropsicología

Equilibrio neuronal

Equilibrio neuronal
🧠 Equilibrio neuronal: cuando más actividad cerebral no significa necesariamente funcionar mejor

Hay una idea sobre el cerebro que resulta enormemente intuitiva: si una región cerebral trabaja más, debería rendir mejor. Más actividad neuronal, más capacidad. Más neuronas disparando, mejor procesamiento. Más activación, mejor aprendizaje.

El problema es que el cerebro no funciona exactamente así.

El funcionamiento cognitivo eficiente no depende sólo de cuánto se activa una red neuronal. Depende también de qué se activa, cuándo lo hace, durante cuánto tiempo, con qué intensidad, qué información consigue inhibirse y qué relación mantienen las señales relevantes con todo el ruido que las rodea.

En otras palabras: para pensar bien no necesitamos únicamente neuronas capaces de activarse. Necesitamos circuitos capaces de regular esa activación.

Esta idea tiene implicaciones enormes para la psicopedagogía. Atención, memoria de trabajo, control inhibitorio, aprendizaje o flexibilidad cognitiva no surgen simplemente porque determinadas regiones «se enciendan».

Emergen de sistemas dinámicos capaces de seleccionar información, amplificar determinadas señales, silenciar otras, estabilizar representaciones y modificar su funcionamiento cuando cambia la demanda.

Eso es lo que quiero explorar en este artículo.

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Podcast Educativo

Equilibrio Neuronal

En este episodio parto de una pregunta aparentemente sencilla: ¿una mayor activación neuronal significa necesariamente un mejor rendimiento cognitivo?

⚖️ ¿Qué significa realmente «equilibrio neuronal»?

Cuando hablamos de equilibrio neuronal podemos caer rápidamente en una imagen demasiado simple: unas neuronas aceleran y otras frenan, y el cerebro intenta mantener ambas fuerzas exactamente compensadas.

La realidad es bastante más interesante.

Las redes corticales funcionan mediante una interacción continua entre actividad excitatoria e inhibitoria. Algunas señales aumentan la probabilidad de que determinadas neuronas respondan. Otras reducen esa probabilidad, restringen la propagación de actividad o ayudan a definir con mayor precisión cuándo y dónde debe aparecer una respuesta.

Esto no significa que el cerebro busque una proporción fija de 50 % de excitación y 50 % de inhibición.

El equilibrio es dinámico.

Cambia según la región cerebral, la edad, el estado de vigilia, la experiencia previa y la tarea que estamos realizando.

💡 Equilibrio no significa inmovilidad

Un cerebro equilibrado no es un cerebro en el que excitación e inhibición permanezcan constantemente iguales.

Es un sistema capaz de modificar ambas de manera coordinada para mantener una actividad suficientemente estable y, al mismo tiempo, suficientemente flexible como para aprender y responder a lo que sucede.

🔴 Excitar no es «bueno» e inhibir no es «malo»

Otra simplificación habitual consiste en asociar excitación con funcionamiento y la inhibición con ausencia de funcionamiento.

Pero la inhibición neuronal no es simplemente apagar el cerebro.

Sin mecanismos inhibitorios adecuados, determinadas señales podrían propagarse en exceso, competir entre sí o perder precisión temporal. La inhibición ayuda a estructurar la actividad neuronal, a reducir interferencias y a facilitar que determinadas representaciones destaquen sobre otras.

Excitación

Favorece la activación y propagación de señales dentro de los circuitos neuronales.

Es esencial para transmitir información, modificar conexiones y responder al entorno.

regulación
dinámica
🛑

Inhibición

Limita, selecciona y organiza la actividad neuronal.

Ayuda a reducir interferencias, controlar la propagación de actividad y mejorar la precisión de determinadas respuestas.

El cerebro no necesita que todo esté más activo. Necesita que aquello que importa pueda destacar mientras otras señales dejan de competir por los mismos recursos.

🧪 Glutamato y GABA: dos protagonistas que necesitan trabajar juntos

Cuando la investigación estudia el equilibrio excitación/inhibición aparecen con frecuencia dos neurotransmisores: glutamato y GABA.

El glutamato constituye el principal neurotransmisor excitatorio del sistema nervioso central adulto. GABA, por su parte, desempeña un papel fundamental como neurotransmisor inhibitorio.

Esto no significa que podamos medir simplemente cuánto glutamato y cuánto GABA existen en el cerebro y obtener una especie de «índice de equilibrio neuronal».

La neurobiología es mucho más compleja. Importan la localización, los receptores, las interneuronas, el estado funcional de las redes y la escala temporal en la que estamos midiendo.

De hecho, uno de los grandes debates actuales se encuentra precisamente en cómo inferir de forma fiable este equilibrio en humanos.

🔬 Algo importante antes de seguir

Medidas obtenidas mediante espectroscopia por resonancia magnética y determinadas métricas derivadas del EEG pueden aproximarse al equilibrio excitación/inhibición desde perspectivas distintas.

No son intercambiables y todavía existen preguntas metodológicas importantes sobre qué representa exactamente cada indicador.

Por eso resulta mucho más prudente hablar de indicadores o aproximaciones al equilibrio E/I que tratar cualquier medida como una lectura directa del funcionamiento de una sinapsis.

📈 Entonces… ¿más activación cerebral significa mejor rendimiento?

No necesariamente.

Ésta es probablemente una de las ideas más interesantes para trasladar fuera del laboratorio.

Una región cerebral puede mostrar más actividad porque la tarea exige un gran esfuerzo, porque el procedimiento todavía no está automatizado, porque existe interferencia que debe controlarse o porque el sistema necesita reclutar recursos adicionales para conseguir el mismo resultado.

Por tanto, más actividad puede significar mayor implicación.

Pero también puede significar mayor coste.

En determinadas situaciones, un sistema experto puede realizar una tarea utilizando menos recursos que alguien que necesita un gran esfuerzo para conseguir exactamente el mismo resultado. Es lo que históricamente se ha denominado eficiencia neuronal.

🔥 Mucha activación

Puede reflejar una gran demanda cognitiva, procesamiento novedoso, compensación o necesidad de movilizar recursos adicionales.

No podemos concluir automáticamente que esa persona esté realizando mejor la tarea.

🎯 Activación eficiente

Una red bien ajustada puede producir una respuesta precisa utilizando recursos más selectivos y organizados.

Menor activación en determinados contextos tampoco significa peor funcionamiento.

Esto ayuda a comprender por qué las imágenes de neuroimagen en las que una región aparece «más iluminada» deben interpretarse con mucho cuidado. Más señal BOLD no significa automáticamente «más inteligencia», «más atención» o «más aprendizaje».

📡 El problema no es sólo la intensidad de la señal: también importa el ruido

Podemos utilizar una metáfora especialmente útil.

Imagina que intentas escuchar una voz en una habitación.

Si esa persona habla muy bajo, tendrás dificultades.

Pero aumentar el volumen de su voz no será suficiente si simultáneamente otras veinte personas empiezan a gritar.

Lo importante no es únicamente la potencia de la señal relevante.

Importa la relación entre esa señal y todo aquello que compite con ella.

📻 Relación señal-ruido

En neurociencia utilizamos el concepto de relación señal-ruido para describir hasta qué punto una respuesta relevante consigue diferenciarse de la actividad espontánea o irrelevante.

Una red eficiente no necesita necesariamente disparar muchísimo más. Puede conseguir que la respuesta importante sea más precisa y destaque mejor sobre el fondo.

Esta cuestión resulta especialmente interesante durante el desarrollo.

Una corteza que madura no se limita simplemente a «activarse más». Sus circuitos se reorganizan, se estabilizan, cambian los sistemas inhibitorios y se modifica la forma en la que las señales relevantes emergen sobre la actividad espontánea.

🧠 La adolescencia: un cerebro que todavía está afinando sus circuitos

Existe una investigación especialmente interesante porque permite observar este proceso durante un periodo evolutivo decisivo.

McKeon y colaboradores estudiaron longitudinalmente el desarrollo de la corteza prefrontal utilizando dos aproximaciones diferentes: espectroscopia por resonancia magnética de 7 teslas, que permitía estudiar glutamato y GABA, y registros electroencefalográficos de actividad aperiódica.

Investigación destacada

Equilibrio excitación/inhibición y desarrollo de la memoria de trabajo

164 participantes
10–32 años de edad
347 sesiones de neuroimagen

El trabajo encontró asociaciones entre cambios relacionados con la edad en glutamato y GABA, medidas electroencefalográficas relacionadas con el equilibrio E/I y mejoras en memoria de trabajo.

El resultado no significa que podamos resumir la maduración diciendo que «sube la excitación» o «baja la inhibición». El interés está precisamente en cómo la reorganización del equilibrio se relaciona con circuitos prefrontales cada vez más estables y eficientes.

Otro análisis del mismo proyecto mostró algo especialmente sugerente: durante la adolescencia disminuía parte de la actividad espontánea y aumentaba la relación señal-ruido cortical durante una tarea auditiva. Esos cambios se relacionaban además con mejoras de memoria de trabajo.

Es una imagen mucho más interesante del desarrollo que la idea de un cerebro que simplemente «se activa más».

Madurar implica también aprender a reducir ruido.

🧩 ¿Qué tiene todo esto que ver con la memoria de trabajo?

La memoria de trabajo es una de las capacidades centrales para el aprendizaje escolar.

La utilizamos cuando un niño mantiene una instrucción mientras comienza una actividad, retiene datos intermedios al resolver un problema, integra varias partes de una oración o necesita recordar dónde se encuentra mientras realiza una operación mental.

Ya he hablado en otras ocasiones en este blog de la importancia de la corteza prefrontal y las funciones ejecutivas. El equilibrio entre estabilidad y flexibilidad resulta fundamental precisamente para que una representación pueda mantenerse activa sin que cualquier información nueva la desplace.

Podemos verlo así:

📌

Mantener

La información relevante debe permanecer suficientemente estable durante el tiempo necesario para utilizarla.

🚫

Proteger

Información irrelevante necesita ser filtrada para no competir constantemente con aquello que estamos intentando mantener.

🔄

Actualizar

Cuando llega información nueva verdaderamente importante, el sistema debe ser capaz de modificar la representación anterior.

Demasiada inestabilidad dificulta mantener.

Demasiada estabilidad dificulta actualizar.

Una vez más aparece la misma palabra: equilibrio.

¿Sabemos realmente por qué está fallando su rendimiento?

Atención, memoria de trabajo, control inhibitorio, velocidad, motivación y aprendizaje pueden producir dificultades parecidas desde mecanismos diferentes. Una buena evaluación necesita separar esas variables.

🎯 Equilibrio excitación/inhibición y TDAH: interesante, pero con mucha prudencia

El equilibrio excitación/inhibición se ha estudiado también en relación con distintas condiciones del neurodesarrollo, incluido el TDAH.

Existen estudios que encuentran diferencias en determinados marcadores electroencefalográficos o neuroquímicos. También se están investigando técnicas de neuromodulación capaces de modificar algunos de estos indicadores.

Pero debemos evitar convertir una línea de investigación prometedora en una explicación cerrada.

No podemos decir que el TDAH «sea un desequilibrio entre glutamato y GABA».

Tampoco podemos observar la conducta de un niño y determinar si existe mayor excitación o inhibición cortical.

⚠️ Una diferencia fundamental

El equilibrio E/I constituye un nivel neurobiológico de análisis.

La atención, impulsividad, memoria de trabajo o variabilidad conductual son niveles funcionales y conductuales.

Relacionarlos científicamente resulta interesantísimo. Confundirlos como si fueran exactamente lo mismo conduce a explicaciones falsas.

Por eso, cuando evaluamos dificultades de atención, no necesitamos intentar «medir el GABA» del escolar.

Necesitamos estudiar cuidadosamente qué ocurre con la atención sostenida, selectiva, el control inhibitorio, la memoria de trabajo, la planificación, la velocidad, el aprendizaje y la variabilidad del rendimiento.

Si quieres profundizar específicamente en cómo abordamos estas funciones, en Área 44 he explicado también nuestra evaluación neuropsicológica de la función ejecutiva en niños.

🔎 Lo que todo esto cambia en mi manera de interpretar una evaluación

Aquí es donde el tema deja de ser únicamente neurobiología y entra directamente en la consulta.

Hay escolares que necesitan utilizar muchísimos recursos para conseguir un resultado aparentemente normal.

Terminamos mirando el percentil y concluimos:

«Está dentro de la media».

Pero quizá ese niño ha necesitado una cantidad enorme de esfuerzo, estrategias compensatorias, autocontrol y tiempo para llegar exactamente hasta allí.

Otro escolar consigue el mismo resultado de manera automática y estable.

El número final puede coincidir.

El coste cognitivo no.

En evaluación

No confundir rendimiento con eficiencia

Dos escolares pueden realizar correctamente diez ejercicios.

Uno mantiene el ritmo, apenas comete errores, automatiza rápidamente el procedimiento y dispone todavía de recursos para supervisar.

El otro necesita verbalizar cada paso, se detiene continuamente, revisa varias veces, tarda el doble y termina completamente fatigado.

Si miramos únicamente «10 de 10 correctos», estamos perdiendo una parte enorme de la información.

Esto explica por qué durante una evaluación me interesa observar mucho más que aciertos y errores.

⏱️

El tiempo

Cuánto necesita para producir una respuesta correcta y cómo cambia el ritmo durante la tarea.

📉

La estabilidad

Si mantiene un rendimiento relativamente constante o alterna periodos excelentes con caídas importantes.

🧠

Las estrategias

Qué hace espontáneamente para resolver, recordar, comprobar o compensar una dificultad.

🔊

La interferencia

Qué ocurre cuando aparecen distractores, aumenta la información o tiene que mantener varias representaciones simultáneas.

🔋

El coste

Cómo evoluciona la fatiga y si el rendimiento aparentemente normal exige un esfuerzo desproporcionado.

Una puntuación nos dice qué rendimiento observamos. La evaluación debe intentar explicar también qué ha necesitado el escolar para producirlo.

🏫 ¿Tiene todo esto alguna utilidad real dentro del aula?

Sí, siempre que no intentemos convertir el aula en un laboratorio de neuroquímica.

Un profesor no necesita saber cuánto glutamato existe en la corteza prefrontal de un alumno.

Sí necesita comprender que más esfuerzo, más velocidad, más estimulación o más actividad no producen automáticamente mejor aprendizaje.

Más información no significa más aprendizaje

Una diapositiva saturada, una explicación extremadamente rápida o varias fuentes de información simultáneas pueden incrementar la actividad necesaria para resolver la situación sin mejorar el aprendizaje.

Parte de enseñar consiste precisamente en reducir interferencias y destacar la información que importa.

Más dificultad tampoco significa siempre más entrenamiento

Una tarea puede ser tan exigente que gran parte de los recursos se destinen simplemente a sostener la ejecución.

El aprendizaje necesita dificultad.

Pero necesita una dificultad compatible con que el escolar pueda construir, revisar y consolidar una representación.

La automatización libera recursos

Cuando una operación se automatiza, ya no necesita la misma cantidad de control consciente.

Eso permite dedicar memoria de trabajo y funciones ejecutivas a componentes más complejos de la tarea.

No es que el cerebro «trabaje menos» en el sentido de dejar de funcionar.

Trabaja de manera diferente y, en determinadas condiciones, de forma mucho más eficiente.

🎓 Una consecuencia educativa sencilla

Nuestro objetivo no debería ser conseguir el máximo nivel de activación posible.

Debería ser crear condiciones en las que las redes implicadas puedan seleccionar, mantener, integrar y recuperar información con el menor nivel posible de interferencia innecesaria.

🧠 Cuidado con la neuroeducación de las frases fáciles

Hay algo que me preocupa especialmente cuando intentamos trasladar la neurociencia a la educación.

Cuanto más compleja es la ciencia, más atractivas resultan las frases simples.

«Activa más el cerebro».

«Utiliza los dos hemisferios».

«Aumenta la dopamina».

«Estimula el córtex».

El problema es que el cerebro no funciona mediante consignas de marketing.

Hace años escribí sobre algunas de estas cuestiones al hablar de neuroeducación y aprendizaje profundo. El principio sigue siendo exactamente el mismo: la neurociencia es útil cuando nos ayuda a formular mejores preguntas pedagógicas, no cuando utilizamos términos neuronales para vestir prácticas que ya habíamos decidido de antemano.

El equilibrio excitación/inhibición es un extraordinario ejemplo.

Sabemos que tiene importancia para desarrollo, plasticidad y cognición.

Pero todavía estamos aprendiendo a medirlo correctamente en humanos.

Pretender derivar de ahí una receta inmediata de aula sería ir mucho más lejos de lo que la evidencia permite.

🧩 Quizá el cerebro no necesite hacer más. Quizá necesite hacerlo mejor

Hay una idea que me gustaría que quedase después de todo este artículo.

Cuando un escolar tiene dificultades, nuestra primera respuesta suele ser aumentar algo.

Más tiempo.

Más ejercicios.

Más explicaciones.

Más intensidad.

Más esfuerzo.

Más estimulación.

A veces será necesario.

Pero otras veces la intervención adecuada consiste precisamente en reorganizar.

Reducir interferencias.

Automatizar determinados procesos.

Destacar la señal relevante.

Modificar la carga.

Permitir que una representación se estabilice.

O entender por qué la persona necesita movilizar tantos recursos para conseguir un resultado aparentemente sencillo.

El cerebro más eficiente no es necesariamente el que más se activa. Es el que consigue organizar su actividad de manera adecuada para responder a lo que necesita hacer.

Y eso conecta con una idea que atraviesa prácticamente todo mi trabajo de evaluación.

No quiero saber únicamente si un niño ha conseguido resolver una tarea.

Quiero saber cómo la ha resuelto.

Qué recursos ha necesitado.

Qué ha interferido.

Qué ha compensado.

Cuándo ha empezado a fallar.

Y qué cambia cuando modificamos las condiciones.

Porque detrás de una misma puntuación pueden existir cerebros que están resolviendo el mismo problema de formas completamente diferentes.

Cuando el resultado no explica lo que estás viendo, hay que estudiar el proceso

Si observas dificultades de atención, memoria, aprendizaje, funciones ejecutivas o una gran variabilidad en el rendimiento, podemos estudiar qué mecanismos están interviniendo mediante una evaluación psicopedagógica profunda.

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❓ Preguntas frecuentes sobre equilibrio neuronal

¿Qué significa equilibrio entre excitación e inhibición neuronal?

Se refiere a la regulación dinámica entre procesos que favorecen la activación neuronal y procesos que limitan, organizan o inhiben esa actividad. No implica una proporción fija ni idéntica en todo el cerebro.

¿Más actividad cerebral significa mayor inteligencia?

No. La cantidad de activación observada depende de la tarea, del nivel de experiencia, de la dificultad, de los recursos necesarios y de muchos otros factores. En algunos contextos un funcionamiento eficiente puede asociarse con menor necesidad de activación en determinadas regiones.

¿Qué papel tienen glutamato y GABA?

El glutamato es el principal neurotransmisor excitatorio del sistema nervioso central adulto, mientras que GABA desempeña una función inhibidora fundamental. Su relación forma parte de los mecanismos que regulan la actividad de los circuitos neuronales.

¿Se puede medir el equilibrio neuronal en un niño mediante una evaluación psicopedagógica?

No. Una evaluación psicopedagógica estudia el funcionamiento cognitivo, académico y conductual. El equilibrio E/I es un constructo neurobiológico investigado mediante técnicas como EEG, espectroscopia y otros procedimientos científicos.

¿Existe un desequilibrio excitación/inhibición en el TDAH?

Existen investigaciones sobre diferencias en marcadores relacionados con excitación e inhibición en TDAH, pero los resultados no permiten reducir el trastorno a un único desequilibrio neuroquímico ni utilizar esta idea como herramienta diagnóstica individual.

¿Por qué es importante la relación señal-ruido?

Porque un procesamiento eficiente no depende únicamente de aumentar la señal relevante. También requiere reducir la competencia de información irrelevante y conseguir respuestas suficientemente precisas y estables.

📚 Bibliografía citadas

Cohen Kadosh, R. (2025). Rethinking excitation/inhibition balance in the human brain. Nature Reviews Neuroscience, 26, 451–452. doi:10.1038/s41583-025-00943-0.

McKeon, S. D., Perica, M. I., Parr, A. C., Calabro, F. J., Foran, W., Hetherington, H., Moon, C.-H., & Luna, B. (2024). Aperiodic EEG and 7T MRSI evidence for maturation of E/I balance supporting the development of working memory through adolescence. Developmental Cognitive Neuroscience, 66, 101373. doi:10.1016/j.dcn.2024.101373.

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van Bueren, N. E. R., van der Ven, S. H. G., Hochman, S., Sella, F., & Cohen Kadosh, R. (2023). Human neuronal excitation/inhibition balance explains and predicts neurostimulation induced learning benefits. PLOS Biology, 21, e3002193. doi:10.1371/journal.pbio.3002193.

Wang, Z., Yang, S., Lu, J., & Zhou, Q. (2026). Reliable and dynamic monitoring changes in cortical excitation and inhibition balance using aperiodic 1/f slope: Functions, diseases and drug effects. Neuroscience, 595, 9–19. doi:10.1016/j.neuroscience.2025.12.050.