Una mirada al presente

LA TERCERA REVOLUCIÓN TECNOEDUCATIVA
(Parte 3)

UNA MIRADA AL PRESENTE

Tras la primera entrega “La tecnología y los nativos digitales” y la segunda entrega “Redes de distribución de la información”, escribo esta tercera y última entrega sobre la tercera revolución tecnoeducativa.


A lo largo de los años, los grandes cambios sociales han sido producidos por novedosas corrientes ideológicas que han generado grandes avances en lo respectivo a los medios de producción y a los estilos de vida. Dichos cambios siempre han generado iconos intelectuales: padres teóricos y figuras de acción tras los que guiados por cierto impulso, podemos llamar romántico, se han llevado a cabo revoluciones, guerras, reyes depuestos, rupturas de regímenes, golpes de estado… ¿Qué está sucediendo con Internet y la sociedad del conocimiento? ¿Acaso la revolución que ha generado Internet no ha supuesto un cambio en todas nuestras formas de vida? Banca electrónica, comercio electrónico, descarga de películas y música online, medios de trabajo… absolutamente todo puede hacerse hoy gracias a estos avances. No obstante debemos preguntarnos: ¿quién ha creado la filosofía de la netlife?¿Quién es el icono que ha generado esta revolución? ¿Bill Gates? No. No es sencillo imaginarle como un revolucionario, simplemente como un gurú que ha revolucionado ciertos sistemas informáticos. Y el problema de carecer de una filosofía, el carecer de un líder que marque qué es lo correcto y lo incorrecto en esta sociedad de la información, genera grandes vacíos. El primero de ellos es el ético: ¿qué es lo correcto y lo incorrecto en la ya citada netlife? ¿Dónde se encuentran sus límites? ¿Hasta dónde es lícito que se avance o un individuo llegue a través de su identidad virtual?

Otro de los vacíos es el legislativo. Constantemente surgen nuevos medios para intercambiar información, fotografías, imágenes… y como forma reactiva, surgen leyes que tratan de prevenir problemas. ¿Acaso no estamos comenzando a vivir en una nueva sociedad que crea normas y legisla en función a los sucesos que acontecen? Hemos llegado al futuro, sí, pero nadie puede negar que no tenemos parte de pasado en nuestro gran avance. Carecemos de una filosofía, de una ética, de un cuerpo legislativo que logre un enfoque proactivo y se adelante a las nuevas organizaciones ilícitas, delictivas y que logre hacer propias las rupturas legales que se cometen en el mundo físico y se gestan a través del mundo virtual, carecemos de un icono, de un líder que marque una tendencia a seguir, por lo que los modelos se irán adquiriendo, nunca mejor dicho, a gusto del consumidor, generando diferentes formas de entender esta netlife style. Estos aspectos, hace de nuestra revolución tecnoeducativa la primera revolución al respecto. Ahora, a finales de la primera década del siglo XX, cuando contamos con una gran potencia digital y encontramos puntos de acceso desde los propios dispositivos de telefonía móvil, comienza el gran reto. Es momento de aportar algunos datos. Son los siguientes.

Tabla 1 1)Fuente INE

Observando la evolución del uso de diferentes herramientas tecnológicas, observamos que el uso de ordenadores en niños de entre 10 y 15 años de edad, se incrementa 26.1% entre el 2004 y el 2008. Entre los mismos años, el número de usuarios de Internet se incrementa en un 22%. Al margen, el dato de uso de telefonía móvil, también presenta crecimiento, en este caso menor, sólo de un 12%. Los datos son muy significativos. A finales de 2008, el 94.1% de los niños entre 10 y 15 años usan un ordenador a diario, el 82.2% se conecta a Internet, y el 65.8% hace uso de telefonía móvil. Estos datos ya generan cierta incertidumbre. ¿Qué criterios tiene un niño de 10 años para conectarse a Internet? Cuándo lo hace, ¿está vigilado o supervisado por un adulto? En caso de estarlo, ¿el adulto sólo ordena qué ver y qué no ver o va más allá explicando y enseñando cómo navegar?

Tabla 2 2)Fuente INE

La tabla 2 nos aporta unos datos que, con una lectura atenta, nos deben suscitar algunos temores. Ya ha quedado suficientemente expuesto que la generación que actualmente se encuentra en las aulas, más concretamente los que hoy en día pisan los institutos, serán los primeros nativos digitales en llegar a las Universidades, Centros de Formación Profesional y en incorporarse a la vida laboral. Ellos, habrán recogido el legado de los que por nacimiento se convirtieron en los primeros inmigrantes digitales, aquellos nacidos entre 1986 y 1994. Heredan su herencia. Los nacidos antes de 1986, se fueron incorporando como segunda generación de inmigrantes digitales poco a poco, y tras ellos, los nacidos con anterioridad a 1976.

Ya se ha visto en la tabla 1 el altísimo porcentaje de niños de esa primera generación de nativos digitales que están conectados y acceden a herramientas tecnológicas. Fijémonos ahora en la primera generación de inmigrantes digitales, cuyas edades van desde los 16 hasta los 24 años. En términos totales, más de 9 de cada 10 adolescentes y jóvenes, usan ordenador (92.8%), se conectan a Internet a diario (90.3%), y hacen uso del móvil cada día (98.1%). Casi dos de cada diez hace uso del comercio electrónico. A continuación se presentan gráficos de porcentajes de uso en función de las franjas de edad: En los gráficos 1, 2 y 3, el grupo 1 pertenece al intervalo de edad 16-24 años, el grupo 2, pertenece al intervalo 25-34. El grupo 3, representa al grupo de edad entre los 35 y los 44, y finalmente, el grupo 5, agrupa las edades entre los 45 y los 54 años.

Los gráficos 1, 2, 3 y 4 muestran todos, a excepción del comercio electrónico, pues entre los 16 y los 18 años se supone que no se realizan este tipo de operaciones, estimándose activas a partir de los 20 años, curvas descendentes, lo que implica que según se avanza en edad, se usan menos las herramientas tecnológicas. Se aprecian las mayores diferencias en el uso de ordenadores y conexión a Internet diaria. Pero estos gráficos aun no han ofrecido toda la información que esconden tras de sí. Tal y como puede apreciarse en la ya citada tabla 2, la población total de cada uno de los grupos de edad (generaciones de inmigrantes digitales), el grupo con menor representación, atendiendo a la pirámide invertida del crecimiento en España, es el de la primera generación de inmigrantes digitales, es decir, el que existe entre los 16 y los 24 años de edad. El gráfico 5 describe el agrupamiento por totales de población.

Por lo tanto, los gráficos, presentan un panorama poco alentador, más bien casi propio de una gran producción de cine. Hemos dotado a nuestros hijos, los primeros nativos digitales, de unas herramientas que emplean, en el mejor de los caso (telefonía móvil) casi 7 de cada 10, y en el peor de los casos (ordenadores) 9 de cada 10. Sus modelos, que a su vez son los hermanos mayores, primos mayores, vecinos mayores, primera generación de inmigrantes digitales, lo usan en una gran cantidad. Nueve de cada diez en todos los casos, a excepción del ya citado comercio electrónico. Los profesores y padres, segunda, tercera y cuarta generación de nativos digitales, emplean dicha tecnología en un porcentaje mucho menor, alarmantemente menor si observamos los totales de población y, recordemos, tecnología en la que no han sido educados jamás y la cual se han encontrado casi por arte de magia un día al despertar un plácido sueño. Generaciones que según avanzan de la segunda a la tercera y de la tercera a la cuarta, se aprecia, sirva para ello los gráficos 6, 7, 8  y 9, como únicamente se incrementa el uso de telefonía móvil, reduciéndose el uso de ordenadores y de Internet y manteniéndose discretamente el comercio electrónico en una postura muy homogénea.

 

Como se ha tratado anteriormente, carecemos de ética, de filosofía, de líderes… y estamos inmersos en una revolución. Un revolución que, visto lo visto y pisando las aulas a diario, entre comentarios y acontecimientos protagonizados por los alumnos, impera el modelado vicario, es decir: actuar en función de las consecuencias que observamos acontecen a las conductas de terceros. Esa tercera persona se está convirtiendo en el líder pasajero y fugaz de un igual, de un compañero, y así terminará sucediendo con todo. Se crean líderes fugaces, filosofías que quedan obsoletas en cuestión de días, éticas que terminan derrumbándose por el imperio del aquí y del ahora… Se antoja crítico un programa de formación, de educación en tecnología a estos nativos digitales. De seguir esta avalancha que se presenta imparable, acabará nuestra primera generación de nativos digitales por ser una generación de mal educados digitalmente, que no podrán aportar todos los beneficios que esa tercera revolución tecnoeducativa puede ofrecer, el impulso que puede llegar a generar en la creación de conocimiento y de ciencia. Estos programas de educación deben comenzar por formar al profesorado: presentar las herramientas, enseñarles a usarlas y dejar que con su propio uso, los incrédulos, se conviertan en creyentes y usuarios de la tecnología. Seguir por ofrecer formación a los padres, que aprendan a ser educadores de sus hijos en cuestiones tecnológicas y la red, por fin, pueda comenzar a llenarse de valores, creencias y principios éticos y filosóficos, y poco a poco, comiencen a surgir esas figuras de referencia que permitirán a esta generación agruparse en torno a ellas… …pero este es un tren que está a punto a de partir para no volver. Estamos a tres o cuatro años de que la primera generación de nativos digitales abandone las aulas… La acción se antoja inmediata.

 

Bibliografía   [ + ]

1, 2. Fuente INE

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