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Suelos de caucho reciclado en parques infantiles

Suelos de caucho reciclado en parques infantiles
Suelos de caucho reciclado en parques infantiles
INFANCIA · COLEGIOS · PARQUES · SALUD AMBIENTAL

Suelos de caucho reciclado en parques infantiles: qué sabemos, qué riesgos existen y qué pueden hacer los colegios

Una campaña presentada esta semana ha vuelto a poner el foco sobre los pavimentos fabricados con caucho procedente de neumáticos. La preocupación no es inventada: estos materiales pueden contener y liberar sustancias químicas, metales y partículas plásticas.

Pero que un material contenga sustancias peligrosas no significa automáticamente que jugar sobre él esté causando enfermedad. Entre el alarmismo y la indiferencia existe un espacio mucho más útil: entender la evidencia, reducir exposiciones evitables y planificar sustituciones razonables.

Ni alarma ni tranquilidad automática La palabra clave es exposición

El riesgo depende del material instalado, su estado, la vía de contacto, la frecuencia de uso, la temperatura, la edad del niño y la cantidad realmente absorbida.

Durante los últimos veinte años muchos patios escolares y parques infantiles han cambiado radicalmente de aspecto. Donde antes encontrábamos arena, tierra, grava, césped o corteza de madera, hoy resulta habitual ver superficies continuas de colores, blandas al tacto y diseñadas para amortiguar las caídas. Una parte de estas soluciones incorpora caucho reciclado procedente de neumáticos fuera de uso.

La razón de su éxito es comprensible. El caucho absorbe impactos, permite construir superficies continuas, facilita determinados criterios de accesibilidad y reduce algunos problemas de mantenimiento asociados a los materiales sueltos. Para un colegio, además, resulta visualmente ordenado y aparentemente sencillo de conservar.

El 14 de octubre de 2026, Ecologistas en Acción presentó la campaña Parques con Salud, reclamando una retirada rápida de superficies de caucho sintético y de neumáticos reciclados en parques infantiles, patios escolares y campos deportivos. La campaña se apoya en estudios que han identificado numerosos compuestos químicos en estos materiales y plantea también el problema ambiental de las partículas que se desprenden durante el uso y el envejecimiento.

La noticia merece atención. Pero también exige precisión. Porque bajo la expresión «suelo de goma» mezclamos materiales muy distintos, porque las capas que vemos no siempre son las que contienen neumático reciclado y porque demostrar que una sustancia está presente no equivale a demostrar que la exposición real de un niño alcanza una dosis capaz de producir un efecto sanitario determinado.

01 · PRIMERO: NO TODAS LAS «GOMAS» SON IGUALES

Antes de preocuparnos por el patio necesitamos saber qué material hay realmente en el patio

Buena parte de la confusión comienza aquí. Un granulado negro suelto, una loseta amortiguante, un pavimento continuo de colores y el relleno negro de un campo de césped artificial pueden parecer versiones de una misma solución, pero no son idénticos ni generan necesariamente el mismo escenario de exposición.

CAUCHO RECICLADO

SBR procedente de neumáticos

Es habitual como granulado negro y también puede utilizarse como capa inferior en algunos pavimentos. Conserva parte de la compleja composición química del neumático original.

CAPA COLOREADA

EPDM u otros elastómeros

Muchos suelos de colores utilizan una capa superficial diferente del SBR reciclado. Esto puede reducir ciertas formas de contacto, aunque sigue siendo necesario conocer composición, certificaciones y capas inferiores.

FORMA DE INSTALACIÓN

Suelto, loseta o superficie ligada

Un granulado libre puede migrar, ingerirse o transportarse con mayor facilidad que un material aglomerado. El desgaste, las grietas y el envejecimiento vuelven a cambiar el escenario.

Por eso la primera recomendación para cualquier centro no debería ser «arrancarlo todo mañana». Debería ser mucho más concreta: identificar el producto instalado, fabricante, año, composición, porcentaje de material reciclado y, especialmente, si utiliza caucho de neumático y en qué capa.

También conviene comprobar si el pavimento sigue funcionando como fue diseñado. Una superficie agrietada, pulverizada o con partículas sueltas no es equivalente a la misma superficie recién instalada.

02 · QUÉ HA ENCONTRADO LA INVESTIGACIÓN

Sí existe evidencia de que el caucho procedente de neumáticos contiene una mezcla química compleja

La Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA) reconoce que los granulados y acolchados fabricados a partir de neumáticos pueden contener hidrocarburos aromáticos policíclicos —los conocidos HAP—, metales y ftalatos, y que también pueden liberar compuestos orgánicos volátiles y semivolátiles. Es decir, la preocupación sobre la composición del material no nace de una campaña reciente ni de una sospecha sin datos.

En 2024, un estudio español publicado en Science of the Total Environment analizó caucho reciclado procedente de superficies deportivas y parques infantiles. Entre los compuestos estudiados aparecieron 6PPD, 6PPD-quinona, HMMM y otros aditivos propios de la fabricación del neumático. El 6PPD alcanzó las concentraciones más elevadas entre los analitos objetivo en muestras nuevas de campos sintéticos, y la 6PPD-quinona apareció en distintos tipos de granulado. Los autores señalaron además que varias alternativas de relleno evaluadas estaban libres de la mayoría de los compuestos objetivo.

Otro trabajo, publicado también en 2024 en Journal of Hazardous Materials por investigadores del IDAEA-CSIC y colaboradores, sometió granulado a condiciones de envejecimiento y estudió la liberación de partículas y sustancias asociadas. Los autores identificaron decenas de aditivos en la fracción estudiada y observaron que el envejecimiento podía favorecer la liberación de micro y nanoplásticos y de sustancias químicas relacionadas con el material.

300+ sustancias potenciales

ECHA identificó más de 300 sustancias que podrían encontrarse en granulados o acolchados de plástico y caucho y priorizó varias para evaluación posterior.

3 vías principales de exposición

Contacto con la piel, inhalación de partículas o compuestos y eventual ingestión accidental.

≠ presencia no equivale a enfermedad

Detectar una sustancia identifica un peligro potencial. La evaluación del riesgo necesita estimar la exposición real.

Los trabajos previos ya habían localizado HAP y otros compuestos en productos fabricados con caucho reciclado. Una revisión publicada en Chemosphere concluyó que los HAP pueden detectarse y liberarse desde estos materiales y llegar a las personas por diferentes vías. Sin embargo, las evaluaciones de riesgo revisadas por sus autores no mostraban un potencial de riesgo grave en los escenarios analizados.

Éste es el matiz que no debería perderse en ningún titular.

Tenemos evidencia sólida de presencia de sustancias y posibilidad de exposición. Tenemos mucha más incertidumbre cuando la pregunta pasa a ser: «¿qué dosis absorbe realmente un niño que utiliza este parque durante años y qué efecto sanitario concreto produce esa exposición?». Son preguntas relacionadas, pero no son equivalentes.

LA NOTICIA QUE HA REABIERTO EL DEBATE

La campaña Parques con Salud pide aplicar el principio de precaución y sustituir progresivamente estas superficies. Su informe de 2026 reúne bibliografía científica, argumentos ambientales y propuestas de alternativas.

03 · PELIGRO Y RIESGO

Encontrar una sustancia tóxica no permite concluir por sí solo que jugar en ese suelo esté causando cáncer, alteraciones hormonales u otra enfermedad

En toxicología es fundamental distinguir entre peligro y riesgo. El peligro describe la capacidad intrínseca de una sustancia para producir daño. El riesgo incorpora además la cantidad, la vía de entrada, la duración y frecuencia de la exposición y la susceptibilidad de la persona expuesta.

Esta distinción explica por qué pueden coexistir dos afirmaciones que, a primera vista, parecen incompatibles. ECHA reconoce la presencia potencial de sustancias problemáticas en granulados y acolchados de neumático. A la vez, diferentes organismos han considerado que la evidencia disponible no permite aconsejar que se deje de jugar en superficies deportivas que utilizan caucho reciclado, aunque recomiendan medidas básicas de higiene para reducir exposiciones innecesarias.

La EPA estadounidense, junto con CDC/ATSDR, publicó en 2024 la segunda parte de su gran programa federal sobre caucho reciclado en campos sintéticos. El objetivo de ese trabajo fue caracterizar la exposición, no realizar una evaluación definitiva del riesgo. Los investigadores detectaron distintos metales y compuestos orgánicos en aire, superficie, polvo y medios de exposición dérmica; en muchos analitos de campos exteriores las concentraciones del aire junto al terreno no fueron diferentes del fondo, mientras que algunas sustancias sí aparecieron algo elevadas. Los escenarios interiores mostraron, en general, mayor potencial de emisión que los exteriores.

Esto es importante porque evita dos errores: presentar el material como inocuo por definición o presentar cualquier contacto como una exposición altamente peligrosa.

La evidencia actual no justifica decir a una familia que un niño que ha jugado sobre caucho reciclado está enfermo o va a enfermar. Sí justifica preguntarnos si tiene sentido seguir aumentando una exposición evitable cuando disponemos de alternativas técnicamente razonables.

04 · CÓMO ENTRA EN CONTACTO UN NIÑO CON EL MATERIAL

La infancia no utiliza un parque como lo utiliza un adulto

Éste es uno de los motivos por los que los parques infantiles deben estudiarse de forma específica. Los niños se sientan en el suelo, apoyan las manos, gatean, caen, se tumban, manipulan objetos y después pueden tocarse la cara o llevarse los dedos a la boca. En los más pequeños, además, la conducta mano-boca es mucho más frecuente.

Las vías que más se consideran son el contacto dérmico, la ingestión accidental de pequeñas partículas o polvo y la inhalación de partículas o compuestos liberados al aire. La importancia relativa de cada una depende de la naturaleza del material, si está suelto o ligado, del nivel de desgaste, de la temperatura y del tiempo de permanencia.

La CPSC estadounidense, que sigue investigando específicamente la exposición infantil en parques con superficies de neumático reciclado, reconoce que todavía no dispone de todas las respuestas. Mientras continúa la evaluación, recomienda limitar el contacto con la boca, evitar comer directamente sobre estas superficies, lavarse las manos antes de manipular alimentos, limpiar cortes y abrasiones y retirar polvo o marcas de caucho de ropa y piel.

No son recomendaciones propias de una situación de emergencia. Son medidas sencillas de reducción de exposición mientras persiste una incertidumbre científica.

05 · EL CALOR CAMBIA EL ESCENARIO

En un patio escolar español no podemos hablar del pavimento sin hablar también de su temperatura

Las superficies oscuras de caucho y otros materiales sintéticos pueden alcanzar temperaturas muy elevadas cuando reciben radiación solar directa. Esto introduce dos cuestiones distintas. La primera es inmediata y fácil de comprender: una superficie muy caliente puede provocar dolor, impedir el juego e incrementar la carga térmica del entorno. La segunda es química: determinadas emisiones de compuestos pueden modificarse con la temperatura.

En 2026, una campaña de Ecologistas en Acción en Tudela midió 73,3 ºC sobre un suelo de goma en una jornada con 40 ºC de temperatura ambiente, frente a 28,7 ºC en una superficie de césped medida en el mismo contexto. Es un dato de ciencia ciudadana y no debe generalizarse a todos los pavimentos, pero ilustra perfectamente por qué la temperatura superficial debe medirse en cada espacio real.

Hace años escribí sobre el impacto del calor en las aulas y en la actividad escolar. En los patios ocurre algo semejante: el confort térmico no es un detalle decorativo, sino una condición que determina si el espacio puede utilizarse de forma segura y durante cuánto tiempo.

Una medida inmediata que no exige levantar el patio.

Crear sombra, aumentar arbolado, modificar horarios de uso durante episodios extremos y comprobar la temperatura de las superficies puede reducir de forma significativa la exposición al calor mientras se decide qué hacer a medio plazo.

06 · QUÉ ESTÁ HACIENDO EUROPA

La regulación de microplásticos de 2031 es importante, pero no significa que todos los suelos continuos de caucho estén prohibidos

En 2023 la Comisión Europea aprobó el Reglamento (UE) 2023/2055 sobre micropartículas de polímeros sintéticos añadidas intencionadamente. Para el material granular utilizado como relleno en superficies deportivas artificiales, la prohibición de comercialización comenzará a aplicarse el 17 de octubre de 2031.

Ésta es una distinción muy importante. El plazo de 2031 se refiere específicamente a determinadas aplicaciones granulares reguladas como microplásticos. No equivale a una prohibición general de todos los pavimentos continuos de caucho que existen en parques infantiles.

Además, desde agosto de 2022 ya se aplica en la Unión Europea un límite de 20 mg/kg para la suma de ocho HAP en granulados y acolchados utilizados como relleno. Esta restricción se adoptó para mantener bajo el riesgo de cáncer asociado a esa exposición.

La legislación muestra, por tanto, una evolución progresiva: primero límites químicos más estrictos y después restricciones ambientales sobre determinados usos de microplásticos. Pero la existencia de regulación no sustituye la evaluación concreta de un patio escolar.

07 · ¿Y SI EL COLEGIO YA TIENE MEDIO PATIO CUBIERTO DE CAUCHO?

No hace falta elegir entre ignorar el problema y levantar mañana miles de metros cuadrados

Ésta es probablemente la cuestión más importante para los centros escolares. Hay colegios en los que el caucho no ocupa sólo la zona debajo de un tobogán: cubre patios completos, zonas de Infantil, circuitos, pistas y áreas de recreo. Sustituirlo todo de una vez puede ser económicamente inviable.

La alternativa sensata consiste en elaborar un plan de reducción de exposición y sustitución progresiva.

01

Inventariar lo que ya existe

Identificar superficie, producto, fabricante, año de instalación, composición y documentación disponible. Diferenciar caucho reciclado de otras soluciones sintéticas y saber si existe SBR procedente de neumáticos bajo la capa visible.

02

Clasificar por prioridad

Priorizar zonas agrietadas, con desprendimiento de granulado o polvo, áreas de niños pequeños, superficies de uso muy intenso y espacios expuestos al sol durante muchas horas.

03

Reducir exposición mientras continúan en uso

Lavado de manos tras el recreo y antes de comer, evitar sentarse a comer directamente sobre el pavimento, limpiar rozaduras y retirar material visible de ropa, calzado y juguetes.

04

Controlar la temperatura

Instalar sombra, aumentar vegetación, evitar determinados horarios en días extremos y utilizar un termómetro infrarrojo para conocer la temperatura superficial real del patio.

05

Revisar mantenimiento y drenaje

Reparar grietas y zonas levantadas, retirar partículas desprendidas sin dispersarlas y comprobar que el procedimiento de limpieza no aumenta innecesariamente la abrasión del material.

06

Sustituir por fases

Aprovechar final de vida útil, reformas y renovaciones de Infantil para disminuir progresivamente la superficie de caucho reciclado, evitando volver a instalar automáticamente el mismo material.

Este planteamiento es compatible con el principio de precaución sin convertirlo en una alarma permanente. Reducimos lo que podemos reducir hoy y planificamos lo que no podemos resolver de forma inmediata.

08 · QUÉ ALTERNATIVAS EXISTEN

No hay un único «suelo perfecto»: la solución depende de altura de caída, accesibilidad, clima, drenaje y mantenimiento

Eliminar el caucho no puede significar colocar debajo de un columpio hormigón, baldosa o tierra compactada. La prevención de traumatismos por caída sigue siendo esencial. Cualquier sustitución debe respetar las exigencias de seguridad del equipamiento y la altura crítica de caída.

AlternativaVentajasQué hay que vigilarDónde puede encajar
Fibra de madera técnica Buena amortiguación, renovable y relativamente económica. Profundidad, drenaje, rastrillado, reposición y accesibilidad real del producto instalado. Debajo de equipamientos, cuando el producto esté específicamente ensayado para esa altura de caída.
Arena Natural, económica y aporta posibilidades de juego sensorial. Desplazamiento, higiene, reposición y accesibilidad para determinadas ayudas técnicas. Zonas de juego, espacios sensoriales y ciertos equipos con profundidad suficiente.
Gravilla adecuada Buen drenaje y coste relativamente bajo. Desplazamiento, accesibilidad e ingestión accidental de piezas pequeñas. Áreas concretas en las que la evaluación de seguridad lo permita.
Corcho y soluciones biobasadas Menor dependencia de residuo de neumático y posibilidad de materiales renovables. Certificación, comportamiento a largo plazo, mantenimiento y amortiguación real. Proyectos nuevos que dispongan de productos ensayados para uso infantil.
Césped natural, tierra y vegetación Menor acumulación térmica, biodiversidad y gran valor de juego. No siempre amortiguan adecuadamente debajo de equipos con altura de caída. Zonas de juego libre, recorridos, descanso y áreas sin riesgos de caída relevantes.
Pavimentos continuos sin neumático reciclado Accesibilidad, continuidad y capacidad de diseñar amortiguación. Siguen siendo materiales sintéticos: conviene pedir composición, emisiones, durabilidad y comportamiento como microplástico. Espacios donde sea imprescindible una superficie continua.

La fibra de madera técnica merece atención porque está contemplada en guías de seguridad de parques como material amortiguante cuando se instala correctamente. Pero no significa que cualquier corteza de jardinería sirva: debe utilizarse un producto adecuado para áreas de juego, con la profundidad y el mantenimiento que requiera.

Y hay otra alternativa que a veces olvidamos porque no se compra en rollos ni se vierte como un pavimento: diseñar de otra manera el patio. Más árboles, tierra, pequeños desniveles, recorridos, agua, troncos, vegetación, sombra, zonas de construcción, arena y materiales diferentes reducen la necesidad de cubrir grandes superficies con un único material.

Eso además devuelve el espacio al propósito que debería tener. El patio no es sólo una zona donde reducir el impacto de una caída. Es un entorno de juego y desarrollo. En este sentido, conviene recordar la importancia del juego infantil para el desarrollo cognitivo, motor, emocional y social: la calidad del espacio influye en qué tipos de juego aparecen y en las posibilidades que el niño encuentra para explorar.

09 · QUÉ DEBERÍA PEDIR UN COLEGIO ANTES DE COMPRAR UN NUEVO PAVIMENTO

La mejor oportunidad para reducir una exposición futura es no repetir automáticamente la misma compra

DOCUMENTACIÓN

Preguntas que el proveedor debería poder responder

¿Qué polímero utiliza? ¿Contiene caucho de neumático fuera de uso? ¿En qué proporción? ¿Qué ensayos de HAP y otras sustancias aporta? ¿Cumple REACH? ¿Cómo se comporta con el calor y el envejecimiento? ¿Qué mantenimiento necesita?

SEGURIDAD DE USO

No comprar sólo por precio, color o facilidad de limpieza

Hay que valorar amortiguación para la altura de caída prevista, accesibilidad, drenaje, temperatura superficial, durabilidad, mantenimiento y comportamiento al final de la vida útil.

También pediría una declaración explícita sobre la procedencia del material. La palabra «reciclado» puede sonar automáticamente positiva desde el punto de vista ambiental, pero reutilizar un material no convierte cualquier nuevo uso en la mejor opción posible.

Y en centros que estén planteando una reforma importante incluiría desde el proyecto inicial criterios de sombra y renaturalización. Elegir bien el suelo es importante; evitar que el patio completo funcione como una superficie acumuladora de calor lo es todavía más.

10 · QUÉ PUEDEN HACER LAS FAMILIAS

No hace falta dejar de llevar a los niños al parque

La actividad física, el juego al aire libre y las relaciones con otros niños tienen beneficios claros. La respuesta a una incertidumbre ambiental no debería ser eliminar esas experiencias.

Mientras una superficie de caucho reciclado siga en uso, las medidas prudentes son sencillas: lavarse las manos después de jugar y antes de comer, evitar que los más pequeños introduzcan granulado en la boca, limpiar cortes y rozaduras, no comer directamente sobre el pavimento, limpiar juguetes que hayan estado en contacto intenso con la superficie y limitar el uso cuando el suelo esté extremadamente caliente.

Son, de hecho, muy parecidas a las recomendaciones actuales de la CPSC estadounidense para comunidades preocupadas por este tipo de pavimentos.

Si una familia quiere preguntar al colegio o al ayuntamiento, la conversación puede ser mucho más útil si empieza con preguntas concretas: ¿de qué material es el pavimento?, ¿cuándo se instaló?, ¿existe ficha técnica?, ¿contiene neumático reciclado?, ¿está deteriorado?, ¿cómo se mantiene?, ¿qué plan existe cuando llegue el momento de renovarlo?

Aplicar precaución no consiste en afirmar un daño que todavía no se ha demostrado. Consiste en reducir exposiciones evitables cuando existe una incertidumbre razonable y disponemos de alternativas viables.

UNA IDEA PARA TERMINAR

El debate no debería ser «caucho sí» o «caucho no», sino qué patio queremos construir para los próximos veinte años

Los suelos fabricados con neumáticos reciclados resolvieron problemas reales: amortiguación, continuidad superficial, mantenimiento y reutilización de un residuo difícil de gestionar. Pero la investigación ha avanzado y hoy conocemos mejor la complejidad química del neumático, la liberación de partículas durante su envejecimiento y el problema ambiental de los microplásticos.

Al mismo tiempo, la evidencia disponible no permite afirmar de forma responsable que jugar sobre cualquier pavimento de caucho esté provocando cáncer, infertilidad o alteraciones endocrinas en los niños. Presentarlo así generaría miedo y simplificaría la ciencia.

La posición más razonable es menos espectacular y bastante más útil: saber qué material tenemos, priorizar las superficies más deterioradas, reducir exposiciones sencillas, controlar el calor, exigir documentación a los proveedores y aprovechar cada reforma para disminuir nuestra dependencia del caucho procedente de neumáticos cuando existan alternativas seguras.

Y quizá este debate pueda servir para algo mejor que sustituir un material por otro: para volver a pensar el patio escolar como un espacio de desarrollo, juego, naturaleza, movimiento y convivencia, no simplemente como una gran superficie que debe ser fácil de limpiar.

CENTROS EDUCATIVOS

Un patio escolar también forma parte del entorno de desarrollo

Cuando revisamos espacios infantiles conviene integrar seguridad física, accesibilidad, confort térmico, posibilidades de juego y características sensoriales del entorno. Ninguna de estas variables debería analizarse completamente aislada de las demás.

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PREGUNTAS FRECUENTES

Dudas habituales sobre el caucho reciclado en parques y colegios

¿Hay que dejar de utilizar inmediatamente un parque con suelo de caucho?

La evidencia disponible no permite concluir que el uso normal de cualquier parque con caucho reciclado vaya a causar una enfermedad. Sí existen razones para reducir exposiciones evitables, revisar superficies deterioradas y valorar alternativas cuando llegue el momento de renovar.

¿Todos los suelos de colores están hechos con neumáticos reciclados?

No. Algunos utilizan una capa inferior de caucho reciclado y una capa superficial de otro elastómero; otros pueden fabricarse mediante sistemas diferentes. Es necesario consultar la ficha técnica del producto instalado.

¿La Unión Europea prohibirá todos estos suelos en 2031?

No. La restricción de 2031 se refiere al material granular utilizado como relleno en superficies deportivas artificiales dentro de la regulación europea de microplásticos. No equivale a una prohibición general de todos los pavimentos continuos de caucho de los parques.

¿Qué alternativa natural es mejor?

No existe una única respuesta. La elección depende de la altura de caída, accesibilidad, drenaje, mantenimiento, clima y tipo de uso. La fibra de madera técnica certificada puede ser útil en muchos escenarios; tierra, césped, arena, corcho u otras soluciones pueden tener sentido en otros.

¿Qué zona debería sustituir primero un colegio?

Como criterio de precaución, tiene sentido priorizar superficies degradadas, zonas de Infantil, espacios en los que se desprenden partículas, áreas de uso intensivo y superficies sometidas a elevada exposición solar.

¿Qué medidas pueden aplicarse mientras tanto?

Lavado de manos, evitar comer directamente sobre la superficie, limpiar heridas, impedir la ingestión de granulado, retirar partículas de ropa y juguetes, aumentar sombra y limitar el juego cuando el pavimento esté excesivamente caliente.

Bibliografía citadas

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European Commission. (2023). Reglamento (UE) 2023/2055 de la Comisión, de 25 de septiembre de 2023, por el que se modifica el anexo XVII del Reglamento REACH en lo que respecta a las micropartículas de polímeros sintéticos.

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Ecologistas en Acción. (2026). Informe sobre la seguridad y sostenibilidad de los suelos en parques infantiles.