Cómo afecta en el estudio la crisis de asuencia

Hace algunos meses publicaba esta entrada en la que hablaba acerca de la relación existente entre las epilepsia y las dificultades de aprendizaje. En los últimos meses he podido observar un marcado aumento de consultas relacionadas con las crisis de ausencia, una manifestación epiléptica que conviene abordar con algo más de detenimiento para valorar la relación existente entre las Crisis de Ausencia y Dificultades de Aprendizaje.

Crisis de ausencia y dificultades de aprendizaje

Es importante indicar, que existe estudios que indican que el 75% de los escolares que presentan epilepsia, alcanzarán un resultado similar al de otros estudiantes sin epilepsia, por lo que podemos ver que la mayor parte de los escolares diagnosticados, no ven afectado su rendimiento escolar.

Si tu hijo ha sido diagnosticado y tienes muchas dudas al respecto, puedes revisar esta escala en la que puedes valorar el impacto de los factores que rodean a la epilepsia (tipo, tratamiento, edad de aparición, clínica, etc.) en las dificultades de aprendizaje.

La importancia de abordar este tema de forma específica recae en la necesidad de conocer qué es una crisis de ausencia, diferenciarla de momentos de ensimismamiento y poder observar cuándo es preciso solicitar ayuda profesional.

¿Qué es una Crisis de Ausencia?

Si tuviera que describir de forma visual lo haría diciendo que es una situación en la que un escolar se queda en blanco. Estas crisis duran unos segundos y, por lo general, suceden en población infantil que al entrar en la adolescencia deja atrás dichos episodios. 

Los datos hablan solos en muchas ocasiones, y en este caso, no hay ninguna excepción. Desde 2015 hasta el momento de redacción de este artículo (septiembre de 2021), he recibido consultas sobre 127 escolares con crisis de ausencia. Hago referencia sólo a aquellas consultas en que la información era esa: «mi hijo/a tiene crisis de ausencia». Pero en el mismo periodo de tiempo, han sido 63 los escolares que solicitaban una evaluación por déficit de atención ya que «está en las nubes» y «se distrae todo el tiempo», que finalmente, tras presenciar una crisis de ausencia en la evaluación o en algún momento del proceso, hemos derivado a Neurología y «adiós TDAH». Es curioso que todas estas familias incidían en la cantidad de veces que «se distrae» y «parece que se queda en su mundo sin importarle lo demás» ¡Y tanto! Hasta 100 veces en un día puede sucederse una crisis de ausencia. 

En 2021, se han actualizado los datos de prevalencia e incidencia de Epilepsias con crisis de ausencia, encontrándose datos de gran importancia. Entre el 10% y el 17% de los escolares con epilepsia diagnosticada (hacemos referencia únicamente a población escolar entre los 4 y los 17 años de edad), presentan crisis de ausencia. En total, su incidencia en la población general es de 1/12.500.

Se observa una tasa de remisión considerablemente elevada, pues en el 60% de los escolares que la presentan se observa una remisión en un periodo aproximado de 5 años (aunque se establece un intervalo de entre 3 y 8 años).

Sólo en un 5% de los escolares, la situación evoluciona a epilepsia juvenil, aunque en torno al 15% comienza a observar la aparición de crisis mioclónicas o tónico-clónicas. 

¿Cómo es una Crisis de Ausencia?

Una crisis de ausencia es relativamente sencilla de identificar cuando se han visto varias de forma previa, no obstante, también son sencillas de pasar por alto y confundirlas con esos episodios de desconexión habituales. En este vídeo que encuentras a continuación de mi canal personal de YouTube (te invito a suscribirte) te cuento parte del contenido de esta entrada y podrás ver situaciones reales de crisis convulsivas. 

 

¿Qué tipos de Crisis de Ausencia existen?

Podemos describir 3 tipos generales y comunes de crisis de ausencia. Vamos a verlas de forma sencilla.

Ausencias Típicas

Para entender bien qué son las ausencias típicas, diremos que las ausencias típicas debutan en los primeros años de edad infantil. Su pronóstico es favorable en el sentido que tienden a desaparecer a medida que se hacen mayores. Es importante indicar que estas crisis pueden aparecer como tal, de forma aislada, o concursar con otro tipo de crisis convulsiva tal como crisis generalizadas, sacudidas aisladas bruscas y mioclonías. En estas asuencias típicas, se observa que el escolar presenta una abrupta desconexión con respecto a su entorno. La sensación es como si se pulsara un botón Off: cese de actividad de toda conducta y movimiento. Pueden aparecer asociados movimientos corporales muy sutiles en diferentes partes del cuerpo tales como cara, boca, ojos. La duración de estas ausencias no suele ser de más que unos segundos, no obstante, en algunos casos pueden prolongarse algo más de un minuto, generando una situación de bastante estrés a familiares y docentes que las presencian. 

Ausencias Atípicas

¿Qué es una Ausencia Atípica. Son aquellas características en escolares diagnosticados de epilepsia con una encefalopatía incipiente y retraso psicomotor secundario. Se acompañan de un mayor automatismo, pérdida de control de la cabeza (quedando la cabeza por lo general caída), así como mioclonías. En estos casos suele ser frecuente la politerapia farmacológica ya que acostumbran a presentar mayor resistencia a los fármacos. 

Crisis Parciales Complejas

Puede decirse que las crisis complejas parciales presentan una desconexión del medio que en ocasiones viene acompañada del Aura Epiléptico, es decir, de pequeñas alteraciones en la percepción como macropsia (verlo todo muy grande) o su antagonista (micropsia), hiperacusia, visión borrosa de los campos periféricos… unos segundos (en ocasiones milisegundos) previos a la comisión de la crisis. Estas crisis presentan algunas características que las diferencias de las típicas (y atípicas), pues puede ser que la persona que la esté padeciendo pierda tonicidad muscular y caiga al suelo, o que suceda todo lo contrario, que presente una marcha y un andar (deambular) automatizado. También es habitual observar automatismos tales como tocarse la cara, mover su ropa, gestos orofaciales característicos, ruidos extraños, incluso uso de lenguaje completamente incongruente. En menor medida, también se da la situación de crisis parciales complejas que se acompañan de movimientos muy bruscos, posturas muy poco habituales, gritos, agitación excesiva de miembros inferiores… todo ello de forma inintencionada y repetitiva. 

Si tienes algún alumno en tu aula o Centro, o eres familiar de un escolar con epilepsia, no te olvides de revisar la Escala Relacional de Epilepsia y Dificultades de Aprendizaje que puedes obtener aquí. 

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