1:250 El sueño del Orientador Escolar

A finales de la pasada semana mientras llevaba a cabo una de las vigilancias de patio que  tengo asignadas, reflexionaba acerca de las tareas pendientes. De pronto me sentí un tanto asfixiado. Quedaban pocas horas de semana y tenía mucho por hacer. Lo peor (o lo mejor, según se mire) es que cada una de las cosas pendientes no se parecía en absoluto a cualquier otra.

Los orientadores escolares hacemos muchas cosas en nuestro día a día. Trabajamos con todo el alumnado que presenta cualquier tipo de dificultad de aprendizaje, que presenta dificultades específicas en un momento determinado, asesoramos a los tutores y a los profesores, elaboramos y participamos en la dinamización del Plan de Acción Tutorial, desarrollamos el Plan de Orientación Académica y Profesional, lo llevamos a cabo y diseñamos actividades para poder ofrecer una buena información a los estudiantes. Coordinamos, y muchas veces llevamos a cabo, los programas de educación afectiva y sexual, desarrollamos procedimientos de actuación para mil supuestos: acoso escolar, maltrato entre iguales, agresión sexual, etc., somos reclamados por los equipos directivos (de los que solemos estar excluidos) para asesorar ante situaciones de crisis, problemas con padres y muchos más aspectos. Padres… hablamos con ellos con finalidades muy diversas: cuando tienen un conflicto con un profesor ahí estamos nosotros para mediar, ante problemas de rendimiento de sus hijos, dificultades específicas, para devolverles información tras una evaluación de su hijo, para escuchar sus quejas, para calmarlos ante situaciones que ponen de los nervios… también hablamos con ellos porque sí, porque nos los encontramos a la entrada o a la salida o por el patio en algún momento. Que un padre se divorcia de la madre, ahí estamos nosotros para hablar con ambos y con sus hijos, para ver cómo van a gestionar todo lo relacionado con sus hijos, y claro, ya de paso, hacemos un poco de escucha y de relación de ayuda, y lo hacemos encantados. ¿Problemas entre profesores? Ahí estamos nosotros. Mediamos entre ellos, tratamos de invitarles a pensar que vamos en el mismo barco y a que adquieran el concepto de trabajo en común, de colaborar por una misma meta. Les asesoramos sobre cómo gestionar conflictos en el aula, cómo mejorar la convivencia, cómo dirigirse a aquellos estudiantes que presentan problemas a la hora de recibir críticas, baja tolerancia a la frustración. Nos presentamos en sus clases, reclamados por ellos, los profes, para observar aun alumno con problemas en matemáticas, o con problemas de comportamiento, o que de pronto ha comenzado con una conducta extraña… Nos reunimos con ellos para hablar de notas, de estrategias de control de aula, de gestión de los recursos, de deberes, exámenes, comunicación a padres. Nos ponemos a su disposición casi, casi 24 horas cualquier día de la semana, incluso el domingo, incluso el día de Navidad o desde nuestro retiro vacacional en verano.

También trabajamos de puertas hacia fuera… contacto con antiguos alumnos ¿quién mejor que ellos para la orientación profesional? Que no sabemos qué libro emplear el próximo curso, ya está el orientador para llamar a las editoriales, pedir muestras y ver qué se cuece por el mundo editorial. Niños derivados a psicólogos, psicopedagogos, logopedas, etc. externos. Cada semana contactamos con ellos para que nos cuenten, y para contarles, y con ello, vamos al tutor y le informamos, y con su feedback, vuelta a llamar al profesional externo. Hablamos mucho con Universidades, centros de estudios, etc. para visitas de los alumnos o visitas de ellos a nuestro centro. Buscamos profesionales para que vengan al cole a dar una charla sobre adicciones, sobre redes sociales (y ya de paso hablamos con la Policía Nacional y la Guardia Civil por temas relacionados con el Plan Director (excelente) y organizamos una visita a nuestro Centro para que le cuenten a los alumnos. Hablamos con otros Colegios: alumnos que vienen al nuestro o que se van a otro, traspase de información (¡importantísimo!).

Puertas hacia dentro de nuevo, de vez en cuando se nos ocurre hacer una evaluación grupal. Evaluamos de golpe a 100 niños, y adaptamos los baremos de la prueba, si es que no la hemos diseñado nosotros, a nuestro centro, para que no se duerman los conocimientos estadísticos que han sobrevivido al paso del tiempo, y es que, qué importante es la estadística para un orientador. No es ironía, es una de las pocas verdades que conozco. Y claro, como lo de la estadística cuando la recordamos nos empieza a gustar, pues ya de paso vamos a hacer algún cuestionario sobre clima escolar, sobre rendimiento, sobre motivación… ¡sobre algo! Ya que tenemos realizado éste, programemos hacerlo cada x años para ver la evolución. En otros casos nos ponemos a pensar en formación para los profes, y en otras ocasiones para los padres: Escuelas de Padres. ¿Qué colegio no cuenta con ellas? Y las organizamos, diseñamos y dinamizamos nosotros, a media tarde entre semana, fuera de jornada, como tantas otras cosas…

Seguro que se me olvidan cosas como redactar informes, leer informes de centros externos, actualizarnos, estudiar, renovar, proponer líneas de innovación… y todo ello en una jornada que no suele ser completa porque también damos clase. ¡Uy, casi se me olvida! Mano izquierda… eso es algo que usamos muchísimo porque de camino a por el primer café del día a las 8.00 (una hora antes de la hora de entrada) porque llevamos en el colegio ya al menos una hora adelantando trabajo (preparar materiales, presentaciones, revisar el correo electrónico…) nos encontramos a una tutora que nos mira desde la lejanía de la sala de profes, nos señala y nos dice “qué bien que te veo” o un amenazante “contigo quería yo hablar”. Claro, sabemos que nos va a decir que tenemos pendiente una valoración de un alumno suyo. Mano izquierda sí, porque a veces muchos profes piensan que en nuestro despacho nos lo pasamos muy bien, ociosos, vigilando las paredes hasta que nos acordamos de que hay una máquina de café.

Y entre café y café, veo las cifras que recomiendan la COPOE, la UNESCO y tantísimas otras organizaciones de gran peso: 1 orientador a tiempo completo por cada 250 alumnos escolarizados en cada centro. En ese momento me pongo a llorar… ¿Qué haría con dos personas más trabajando a mi lado? Si ya nos sobreexprimimos y lo hacemos encantados y con gusto, porque no encontrará nadie nunca a un orientador que no se deje las horas que debiera pasar con su familia en su despacho y lo haga con gusto, si contara con un par de orientadores más que pudieran realizar tareas como las que como orientador llevo a cabo… Me pregunto quién ganaría, y mi respuesta es todos. El Colegio como organización, sin duda, los alumnos, al poder tener una mayor constancia de trabajo por parte de los que nos dedicamos a trabajar para ellos. Cada uno de los orientadores, ya que nos alimentaríamos los unos de los otros. Los profesores, los padres… Todos. Sin duda.

Un orientador cada 250 alumnos…. Ojalá.

Orientador Juan José Millán

7 thoughts on “1:250 El sueño del Orientador Escolar

  1. Hola Juan Jose, soy Gema, orientadora tambien. Ahora estoy trabajando en Texas, de ahi que no pueda poner acentos 😛
    He leido tu post y me ha gustado mucho. Es verdad que abarcamos muchas areas y responsabilidades, pero…. yo no conozco un trabajo mas bonito que el nuestro.
    He tenido la oportunidad de trabajar en EEUU y comparar ambos sistemas educativos y de orientacion (pues tambien soy profesora de eduacion especial). Y me quedo con Espana sin pensarlo dos veces.
    Creeme somos afortunados, nuestro trabajo tal y como lo tenemos planteado en Espana. Es realmente bueno y para mi es perfecto porque te permite estar en con los alumnos, profes y padres y te deja margen para ser creativo y trabajar a tu manera. Tambien he visto que estamos muy bien formados aunque es verdad que con mas recursos todavia podriamos hacer mucho mas. En fin no me quiero extender mas… 😛
    Animo y saludos

    1. Hola Gema. Me alegra mucho saber que te ha gustado el post. Lo cierto es que sí, es un trabajo precioso: somos agentes de cambio en todos los niveles y en toda la comunidad educativa, y eso, es maravilloso. La formación que tenemos sí, es bastante buena desde mi punto de vista. Aunamos puntos de vista diversos y los concretamos de forma muy práctica, aunque sí es cierto que en ocasiones noto ciertas carencias en cuanto a unificación de procedimientos, pero creo que no es un problema formativo, sino más bien una forma de adaptar cada uno el conocimiento a su trabajo, y es que como en todo, el trabajo de orientador en un Colegio A suele distar mucho del trabajo de orientación en un Colegio B. Ahí está la riqueza a la que haces referencia.
      Sería interesantísimo conocer cómo es la orientación en Texas y en EEUU en general de primera mano…
      Un saludo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *