Durante estos días he recibido diferentes mensajes de profesores y he charlado telefónicamente con varios de ellos por sentirse realmente mal con respecto a toda la situación educativa de estos días. Sin duda, el paradigma educativo y el proceso de enseñanza-aprendizaje ha cambiado radicalmente desde el mes de marzo, de golpe, de un día para otro. Muchos de esos docentes con los que he tenido la oportunidad de charlar son lo que consideraríamos unos buenos profesores. Pero ahora, fuera del ecosistema al que están habituados, sienten inseguridad y temor.

¿Es normal sentir miedo ante el panorama actual? Tratemos de ir a algunos principios básicos de etología que pueden explicarnos que sí, que es lo más normal sentir miedo. Cualquier animal que experimenta un cambio en su hábitat vive como estresante el acontecimiento, siendo posible apreciar diferentes comportamientos, inusuales en su hábitat natural. Puede observarse también cómo factores externos pueden generar»estrés ecológico» en diferentes especies: las sequías prolongadas generarán estrés en todas las especies animales acuáticas, pero también lo harán en las vegetales, alterando en todas ellas sus ritmos de alimentación, de reproducción, y sus costumbres migratorias (en el caso de los peces que así hacen), coloración, tamaño… Es decir, los cambios en el hábitat siempre generan una situación de estrés. Por tanto, sí. Es normal sentir estrés ante la situación actual, ya que hemos cambiado de hábitat, hemos pasado de nuestra aula (nuestro espacio seguro y conocido al que estamos habituados) al ordenador y otros dispositivos digitales. 

Hemos «enloquecido» buscando traducir todo lo que hacemos en el aula a nuestro nuevo contexto online. Más adelante te contaré que es un error (desde mi humilde perspectiva), ya que es lo mismo que la típica traducción «macarrónica» (como mi profesor de latín de 3º de BUP decía cuando cambiamos palabras en español por palabras en latín sin atender a nada más). Seguro que todos los profesores de Lengua Extranjera lo entienden a la perfección. 

De pronto, un día, cambiamos de contexto y, ala, a correr. Como si fuera tan sencillo. No puede ser. Si llegamos de pronto a una ciudad nueva, nos mudamos a un barrio diferente… no sabemos dónde están las cosas, si es seguro ir por la noche por ciertos sitios, o dónde puedo encontrar determinados productos que habitualmente uso y compro. Pongo un ejemplo que a mi entender es básico: la pizarra. ¿No es un elemento esencial para todo docente? Yo que he sido siempre un gran usuario de la tecnología, la he usado para mil cosas, sí, la clásica de tiza. ¿Cuánto tiempo hemos pasado decidiendo qué pizarra virtual vamos a usar y por qué? ¿Cuántas hemos probado antes de empezar el día 0? ¿Cuántas veces he interaccionado yo mismo con esa pizarra? ¿Con cuántos profes conocidos he charlado sobre este tema? ¿Hay alguna mejor que la que uso? ¿Por qué?. Creo que así nos ha sucedido con todo. En muchos casos nos hemos quedado con lo primero que hemos encontrado, lo cual es lógico: fue un cambio rápido, no estábamos preparados y todo ésto, supone mucho trabajo. Pero ya han pasado más de dos meses, sí. El tiempo vuela. Ya tendríamos que haberlo probado todo y tener nuestras herramientas bien definidas (al menos de momento) hasta el final de curso, sabiendo que son las mejores posibles que, a día de hoy, para mi materia, mis estudiantes y para mis recursos y conocimientos tecnológicos existen. 

ESENCIAL: marca un hueco en tu agenda, un día a la semana (30 minutos o media hora pueden servir) o mejor asócialo a tareas concretas: antes de comer, dormir, mientras desayuno, después de grabar mi clase los lunes… para investigar nuevos recursos. Hazte un pequeño portafolio de recursos digitales que te interesan y actualízalo, como menos digitalmente. Si Internet ya era una máquina de crear contenidos, ahora ni te cuento a la velocidad que va todo.  

¿QUIERES SABER MÁS?

TE RECOMIENDO ESTOS LIBROS

ACCEDE DIRECTAMENTE DESDE AQUÍ A LAS TRES SUGERENCIAS PARA TRABAJAR EN LA CREACIÓN DE TU PORTAFOLIO DIGITAL

Si te ha gustado lo que has leído compártelo:

Un pensamiento en “10 consejos para mejorar tus clases online

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *